¿Te preguntaste; por qué?

 

En Misa, el domingo, había algunos jóvenes, y una asamblea numerosa; en el momento del canto comunitario se sintieron algunos acordes rítmicos de tres  guitarras seguidos de un canto igual a las canciones y baladas que se oyen por radio. Cantaban unos pocos jóvenes, o mejor dicho gritaban, las vocales abiertas, respirando espasmódicamente, y la asamblea balbuceando en tímidas tentativas de participación coral, de lo cual resulta una “no oración” en el desorden de incertezas melódicas y ritmos imprecisos;  Eso no era  música sagrada.

¿... y te preguntaste por qué?

La sustitución del repertorio tradicional por estos cantos ¿Es música digna para acompañar la liturgia?

¿Estas cancioncitas son música Sacra? - ¿Sagrado ministerio?  Verdaderamente, se piensa que pueden sustituir a los numerosos siglos de música litúrgica?¿No es quizá mejor el  Adoro Te devote más lógico para orar? ¿Por qué está en latín? Pues con proporcionar la traducción está resuelto el problema de la comprensión. En concreto; un hecho tan importante como el que no se capte más el significado, nos preguntamos ¿Por qué? Porque los Sacerdotes no son formados o informados del valor que puede tener la verdadera música Sacra. No la conocen ni la practicaron y por lo tanto no la proponen. El canto gregoriano y el canto ambrosiano, tienen contenidos de espiritualidad y compromiso en la participación y en la oración que son insustituibles e insuperables;  el canto de un Attende Dómine  o de la Misa de Angelis no son un freno a la participación de la asamblea. El que suscribe, vive en primera persona el entusiasmo y la participación del “Pueblo de Dios reunido en oración”. No de gente nostálgica sino de personas que se reconocen y se unen en la lógica belleza que deriva de la práctica del verdadero canto sagrado, el canto de la iglesia católica y de sus tradiciones, las cuales formaron y todavía hoy pueden formar “ asambleas  orantes”. Con el canto del  Ubi caritas o del Parce Domine  es posible la asamblea y que la misma participe hasta  que su canto  se escuche con un sonido tan amplio como el del rumor del mar.

¿... y te preguntaste por qué?

No escuchas al Papa cuando te dice “Basta de  cantos  chapuceros”(descuidados).

¿... y te preguntaste por qué?

Los Sacerdotes, Párrocos, Obispos, permiten tanta fealdad musical que ponen a los fieles en un malestar tal  que se irritan y abandonan la celebración, cuando se siente en la Misa: 3 guitarras, el bajo eléctrico, hasta un saxofón y batería...etc, etc...

¿Por qué los jóvenes cantan solo con la guitarra?  ¿Por  qué? No los subvaloremos, el que suscribe ha hecho conocer y cantar a numerosos jóvenes el canto gregoriano, y ellos fascinados y conmovidos por el resultado de belleza, esa “belleza que salvará al mundo” Así te convencerás  de ser parte de la Iglesia de siempre, y que estará siempre  “ para colmar con su Espíritu la faz de la tierra” de infinita alegría.

Te hará sentir vivo en esa Iglesia donde encuentras la enseñanza transmitida por sus Apóstoles, Doctores, Confesores; una Fe por la cual los  Mártires dieron su vida.

Si pensamos cuán importante es la Fe, si pensamos en la arquitectura de los lugares de culto,  en el arte que se  realizó para alabar a Dios, no nos rebajaremos nunca a banalizar la liturgia con cantos que no conducen a la oración y alabanza del Altísimo. Y es aquí lógico  e imperativo recomendar a la atención de los Obispos que son garantes de la divulgación y testimonio del Evangelio, que en la liturgia será bueno proponer cantos más dignos que los cantitos con ritmo.  Y  estimular a los fieles en general, y a los jóvenes en particular, a prepararse a la animación litúrgica con cantos tomados de la tradición acendrada por muchos años, de numerosas generaciones de fieles. No, vagas tentativas de experimentos musicales, sino la seguridad funcional de la “Música del pasado” que puede convertirse en el presente en belleza infinita.

 

                                                    Giovanni Vianini 

                                                   Organista y director de la

                                                   SCHOLA GREGORIANA MEDIOLANENSIS

 

                                                   (Traducción; Jorge Horacio González)

                                                    ( en Milán, Septiembre de 2003)